Hamelín.

“El artista se siente siempre más a gusto y a la vez más estimulado allá donde es valorado e incluso sobrevalorado. El arte siempre alcanza la cima allá donde se convierte en motivo vital para todo un pueblo”.

[Stefan Zweig, “el mundo de ayer”]

 01
Hamelín.

No se debió sentir muy a gusto, ni muy estimulado, aquel flautista vestido de extraños colores para someter a tan espeluznante castigo al pueblo de Hamelín. Es obvio que no se portaron demasiado bien con él [incumplimiento de contrato, desprecio por sus habilidades,...], pero, aún con éstas, lo de llevarse a los niños parece demasiado cruel.

Seguramente el músico, curtido en mil batallas, era conocedor de que las sutilezas resultan complicadas de asimilar por el personal, mientras que, por el contrario, la exageración cala hondo y no se olvida.  

 Normandía conquista Inglaterra. Fragmento del tapiz de Bayeux. S XI.

En descarga de los habitantes de Hamelín, es justo decir que por aquella época [1284] no aparecían entre las principales preocupaciones de la población el fomento, la producción o el disfrute del arte. En el Medievo la supervivencia obligaba a una practicidad que se imponía por encima de cualquier consideración histórica o artística.

La sociedad feudal, eminentemente rural y militar, no se caracteriza por el legado artístico que ha dejado para la posteridad. Tampoco por prestar un excesivo celo por los derechos humanos.

Desigualdad, resignación, fatalidad, y, por si fuera poco, la amenaza latente de acabar ardiendo en el infierno al menor descuido.

02
Una larga primavera.

Fueron necesarios varios siglos de trabajo y sufrimiento [una austeridad a precio de oro] para sentar unas bases de prosperidad que permitiesen la aparición de una nueva sociedad civil. Una vez ésta prosperó, en las ciudades del renacimiento, se desarrolló un ansia de superación ininterrumpida que alcanzaba su culminación en la obra de artistas y mecenas. Las ciudades eran foco de atracción de talentos, de pintores, de escultores, de arquitectos, a los que la sociedad, exigente, les inculcaba grandeza. Quizá en la Florencia renacentista si tuviera acomodo el arte del flautista.


Boticelli. Primavera. 1480-1481.

03
Entorno propicio, entorno adverso

Existen múltiples ejemplos de migraciones de talentos buscando ambientes más estimulantes para el desarrollo de su arte. Picasso busca la efervescencia de la comunidad artística del París de 1900 y desde allí se proyecta al mundo. Mies van der Rohe, Gropius y Breuer llevan el movimiento moderno de la arquitectura a America tras el cierre nazi de la Bauhaus de Weimar. En Rusia, el impulso cultural de los Zares atrae a grandes músicos europeos y origina el nacimiento de la gran escuela rusa de piano. Es una certeza de lógica aplastante que aquellas sociedades que apoyan y fomentan el desarrollo del arte obtienen magníficos resultados.

También es cierto que existen ejemplos de obras hermosas realizadas en condiciones adversas. Airas Nunez fue autor de una parte de las Cantigas de Santa María a finales del siglo XIII, [contemporáneas al flautista de Hamelín], y que constituyen el nacimiento de la literatura gallega.

Bailemos nós já todas três, ai amigas,
sô aquestas avelaneiras frolidas,
e quem for velida, como nós, velidas, 
se amigo amar, 
sô aquestas avelaneiras frolidas 
verrá bailar. 
Bailemos nós já todas três, ai irmanas, 
sô aqueste ramo destas avelanas, 
e quem for louçana, como nós, louçanas, 
se amigo amar, 
sô aqueste ramo destas avelanas 
verrá bailar. 

 En un entorno adverso, la poesía se manifiesta como una forma de defensa contra las ofensas de la vida. Quizá sea ésta su fin último y verdadero. Os dejo el enlace al artículo de Xosé Manuel García, en gran parte culpable de que yo haya escrito éste.  [Airas Nunez na sombra das avelaneiras, de Xosé Manuel García]

 

04
Panorama medieval

Desde hace ya algunos años, nuestra sociedad se está demostrando experta en bancos y divisas. Todos conocemos el significado de las primas de riesgo y las medidas de austeridad. Debemos ser productivos, y aumentar nuestra competitividad.

Últimamente, tal y como vienen dadas, resulta inocente, casi de niños, pretender una sociedad atenta a las cuestiones culturales. Recientemente explicaba nuestro ministro de educación que los jovenes españoles tendrían que estudiar lo que necesitase el país, y no lo que a ellos les motivase o interesase. En España hemos visto desaparecer las humanidades de la enseñanza obligatoria. ¿Panorama medieval?

Quizá todavía no, pero a fuerza de insistir…

Lo que está claro es que toca remangarse y trabajar. En ello estamos. Pero también tened por seguro que, a la menor oportunidad nos permitiremos alguna alegría primaveral.

Por qué, al final, la primavera siempre acaba llegando.
[aunque a veces, como este año, sólo dure un par de días]

 


2 thoughts on “Hamelín.

  1. Gran cuestión la relación entre pueblo y el artista. En la parábola de Hamelin, el desprecio del pueblo por el trabajo del artista podría tener que ver con que su trabajo está en muchas ocasiones en el área de la política. Ni siquiera el luminoso renacimiento italiano podría ser entendido igual sin la aportación de los Borgia, los Medici o los Pazzi. En los países del Norte, el poder no se sublima en el arte tan facilmente. La austeridad, hizo de sus templos, apenas unas chozas bien trabadas… hasta que llegó el gótico. Pero es en el sur de Europa, donde la trascendencia del poder se sublima a través de la expresión artística, la Atenas de Pericles en la Acrópolis, el Imperio Romano en Roma,el imperio Bizantino en Constantinopla los Papas en el Vaticano, los Medici en Florencia, FelipeII en el Escorial, incluso los árabes cuando llegan a Europa: el reino nazarí construye la Alhambra. En el norte el arte es más una cuestión intima que pública, el arte sacro es Bach sonando en una iglesia para recogimiento interior de los fieles. Quizá Hamelin sufre también el rechazo del pueblo, por su ilusión de acercar la música a la calle. El arte como subversión y/o como diversión…. esa es la cuestión

    • ¿Y si el flautista entiende el arte como algo cercano, presente en lo cotidiano?. Hay gente que se expresa a través de la ropa con que se viste, quién lo hace a través de la cocina, o quién lo hace a través de su trabajo. Siempre me han gustado los artistas “viscerales”, aquellos que reflejan su personalidad en lo que hacen. Suelo poner como ejemplo a Jaime Urrutia, cantante de Gabinete Caligari, porque sus canciones, su forma de vestir, o de hablar, me parecen muy auténticas. Puedo imaginarlo fácilmente de copas y “al calor del amor en un bar”. ¡Una imagen que bien podría representar el sur de Europa!